La Justicia social
© 2019 Warner Bros. Entertainment Inc. All rights reserved.
The DC logo and all DC characters and related elements © & TM DC Comics.
Bienvenidos a «La opinión de Tic»
En este blog encontraréis información sobre la justicia social y los movimientos migratorios en su totalidad.
Este blog está creado sin ánimo de lucro y por fines lúdicos y educativos, todos los derechos quedan reservados a las páginas web y fuentes nombradas al final de cada entrada con su correspondiente enlace.
Fdo: Fernando Trujillo Martín.
Migración social y filosofía política
El estudio de la migración internacional es un tema inevitable para cualquiera que cultive la filosofía política hoy. «Representan el fenómeno que condensa gran parte de las tensiones y las lágrimas de nuestro tiempo» , especialmente las causadas por el desarrollo neoliberal de los procesos de globalización.5 Definitivamente representan un área sobresaliente de la Realidad donde, en diálogo con las ciencias sociales, se hacen intentos para verificar la validez y el alcance de estos enfoques altamente teóricos que los filósofos normalmente se preocupan. El estudio de este macro fenómeno es igualmente relevante para reescribir una teoría integral de estratificación social en el escenario actual de globalización, ilustrando las diferentes formas de discriminación registradas por motivos de raza, género y / o clase.

El fenómeno de la inmigración y, sobre todo, la forma en que la sociedad reacciona política y legalmente es un indicador altamente calificado cuando se trata de descifrar la «estructura básica de una sociedad» con la famosa fórmula rawlsiana. y la idea correspondiente de justicia que los respalda. La etnostratificación del mercado laboral, la clasificación de derechos, la separación de áreas residenciales o la exclusión de la comunidad política son algunos de los fenómenos sociales oscuros que surgen como resultado de los procesos de migración que violan los principios y valores de las sociedades. , Los demócratas dicen que se apoyan mutuamente.
La situación real que han sufrido muchos migrantes desde que viajan y desean establecerse en un nuevo país, e incluso después de haberlo hecho, muestra que la implementación de los principios de justicia, incluidos, por supuesto, los derechos humanos , todavía está concebida desde la estrecha perspectiva de los intereses de cada estado. Al limitar el alcance de las demandas de justicia a todos los nacionales ciudadanos del país, el alcance universalista inherente a este término cambia significativamente. Los destinatarios, es decir, aquellos que merecen un trato justo, son todos residentes del planeta, no solo los ciudadanos de un estado en particular.
Fuente: https://journals.openedition.org/revestudsoc/8047
La migración y Justicia Social
Aunque la migración siempre ha existido, ahora plantea nuevas preocupaciones económicas, políticas, culturales y eclesiales en el mundo globalizado actual. Las nuevas formas de migración, como el tráfico de personas y el desplazamiento inducido por el desarrollo, amenazan la dignidad humana de millones de personas. La xenofobia va en aumento.
La migración en un mundo globalizado plantea cuestiones sobre las relaciones interreligiosas, la identidad, la justicia, el racismo, la defensa de los derechos y la diaconía. Este proyecto trata de empeñar e interpelar a las iglesias en su trabajo con los migrantes, en particular los refugiados, los desplazados internos y las víctimas del tráfico de personas. Como los lazos entre la xenofobia y el racismo son especialmente fuertes, se hace hincapié en la comprensión del nuevo fenómeno de la migración en el marco de la justicia transformadora que se desarrolló a partir de la labor del CMI en la lucha contra el racismo.
Fuente: https://www.oikoumene.org/es/nuestra-labor/migracion-y-justicia-social
Justicia Social para los migrantes
La justicia social es la piedra angular de una paz duradera y una convivencia próspera.
Al conmemorar este Día Mundial de la Justicia Social, queremos poner el acento en los 150 millones de trabajadores migrantes del mundo. Muchos de ellos son objeto de explotación, discriminación y violencia, y ni siquiera pueden acogerse a los sistemas de protección más básicos. Además, las mujeres, quienes conforman el 44 por ciento de los trabajadores migrantes, son las más afectadas por esa realidad.
En la actualidad, la mayoría de la migración está vinculada, directa o indirectamente, a la búsqueda de oportunidades de trabajo decente. Sin embargo, un gran número de trabajadores migrantes acaban atrapados en empleos caracterizados por una baja remuneración y condiciones de trabajo inseguras e insalubres —con frecuencia en el contexto de la economía informal— donde se vulneran sus derechos laborales y otros derechos humanos. A menudo, para conseguir un empleo se ven obligados a pagar elevadas comisiones de contratación que, en promedio, equivalen a más de un año de salario, y tampoco se puede obviar la elevada vulnerabilidad de los migrantes al trabajo infantil y al trabajo forzoso.
Los trabajadores migrantes, como cualquier trabajador, tienen derecho a recibir un trato justo, y ello es indispensable para preservar el tejido social de nuestras sociedades y avanzar en la consecución del desarrollo sostenible.
Una migración laboral bien gestionada, justa y eficaz puede reportar beneficios y oportunidades a los trabajadores migrantes, sus familias y sus comunidades de acogida. Puede, asimismo, conciliar la oferta y la demanda de mano de obra, facilitar el perfeccionamiento de las competencias y propiciar su transferencia en todos los niveles, contribuir al mantenimiento de los sistemas de protección social, impulsar la innovación empresarial y enriquecer las comunidades cultural y socialmente.
Una buena gobernanza favorecerá una sólida cooperación entre regiones y corredores migratorios. En ese sentido, cabe señalar que sus procesos deberían regirse por las normas internacionales del trabajo y, en particular, los principios y derechos fundamentales en el trabajo, así como los convenios de la OIT y las convenciones de las Naciones Unidas pertinentes. Además, el Marco multilateral de la OIT para las migraciones laborales y los Principios generales y directrices prácticas para una contratación equitativa brindan orientaciones adicionales al respecto.
La OIT fomenta la adopción de marcos de gobernanza en pro de una migración laboral justa en todos los niveles: mundial, regional y nacional. En ellos se propone, por ejemplo, aplicar un enfoque “pangubernamental” integral e integrado con la colaboración activa tanto de los ministerios de trabajo como de las empresas y las organizaciones de empleadores y de trabajadores, es decir, aquellos que se encuentran en la primera línea de los mercados de trabajo.
En 2016, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió iniciar un proceso de negociaciones para elaborar un pacto mundial para una migración segura, ordenada y regular con miras a mejorar la gobernanza de la migración, abordar los retos conexos e intensificar la contribución de los migrantes al desarrollo sostenible.
Así pues, está en nuestras manos hacer de la migración laboral un fenómeno beneficioso tanto para los migrantes como para las comunidades de acogida. La forma en que nosotros, la comunidad internacional, demos forma a ese pacto y ayudemos a los Estados Miembros en su aplicación será decisiva para determinar la evolución futura de la migración laboral.
Por un deber de solidaridad, ciudadanía y justicia social
De manera general, los migrantes y/o refugiados dan más de lo que reciben; son consumidores de bienes y servicios de los países de acogida; muchos de ellos llegan con formación o capacitación específica, pagan sus impuestos generando riqueza. Cotizan para las jubilaciones de todos y contribuyen a la vitalidad y diversidad demográfica. En este sentido, Dianova cree que la migración juega un papel fundamental en la riqueza cultural y en el desarrollo de los países de acogida – como lo demuestran los análisis de la OCDE sobre el impacto de la inmigración en las finanzas públicas, el crecimiento económico y los mercados laborales.
Sin embargo, la crisis migratoria actual plantea un nuevo reto, en particular para los países europeos. Para afrontar este reto en el corto y largo plazo es esencial, por una parte, implementar políticas coordinadas de acogida e integración hacia los migrantes y/o refugiados y, por otra, luchar contra el rechazo creciente de la inmigración dentro de la población. Más específicamente, tenemos que contrarrestar los argumentos extremistas que hacen de la inmigración una amenaza para el empleo y la protección social, para la identidad de cualquier país y, esto sin obviar, los problemas que existan localmente, debido a las concentraciones excesivas de poblaciones recién llegadas.
Pensamos que sólo una concientización de la interdependencia de las naciones puede permitirnos comprender las migraciones como un fenómeno enriquecedor, inherente a las sociedades humanas, y susceptible de afectar a todos los países, incluyendo los que hoy en día son los países de acogida.
Fuente: https://www.dianova.org/es/opinion-es/trabajadores-migrantes-en-el-dia-de-la-justicia-social/
| L | M | X | J | V | S | D |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | |||
| 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 |
| 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 |
| 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 |
| 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | 31 | |
Mantente al día de este blog
Recibe nuevo contenido directamente en tu bandeja de entrada.
En caso de no recibir dicho contenido, revise su bandeja de spam.